10 de junio de 2015
Escribe: Padre Juan Carlos Ormazábal.
Párroco de Lourdes
Bartimeo!! Que veas!!. El ciego, se levantó de un salto camino hacia Jesús. Su vida de ahora en adelante ha cambiado. Dios puso su mano. Ahora ve. Nunca más al borde del camino para pedir limosna. (Mc. 10,46)
“Evangelio de la alegría” del Papa Francisco es la clave de estos tiempos. Esperamos un nuevo paso de Jesús para los católicos en los próximos años. Se nos ofrece un salto en la fe, como el de Bartimeo. Despertar a un nuevo entusiasmo, de búsqueda y apertura de nuevos métodos y nueva expresión. Un ahondar en nuestras Misas y en la vida de nuestras comunidades cargadas de tanto respeto y seriedad.
“El libro de los Hechos (1,14) nos dice que después de la Ascensión, los discípulos juntos con algunas mujeres y María la madre de Jesús, “se dedicaban a la oración en común”. La comunidad cristiana empieza a crecer. El grupo de los creyentes “tenían todo en común” (Hechos 2,44), repartían sus bienes según las necesidades de cada uno, también “partían el pan en las casas y comían juntos alabando a Dios con alegría y de todo corazón” (2,46-7). “La comunidad que se reúne no es sólo una comunidad litúrgica, sino que previamente está unida en la vida”. B. González Buelta (SJ) que escribe desde una experiencia de entre los pobres dice: “Entre la pobreza de los ranchos se teje una red de solidaridad por donde se intercambian las pequeñas ayudas económicas, como la amistad y los problemas. En las reuniones comunitarias esta solidaridad se organiza y se hace más sólida y consciente. Las personas no son anónimas; no son rostros sin nombre y sin raíces. Por eso al encontrarse en el local de la celebración, son corrientes de vida las que se abrazan y se alegran. La comunidad acude a la celebración con toda la densidad de la vida, siguiendo el mandato de Jesús:”Hagan esto en memoria mía” (Lc.22,19). “La comunidad de los discípulos se reunió en torno a la mesa, llevando cada uno la historia de relación con los demás, su servicio al Reino, pero también sus rivalidades por los primeros puestos, su incomprensión del camino oscuro del enfrentamiento de Jesús en Jerusalén y toda su debilidad. “La comunidad convocada hoy es también una comunidad de imperfectos con sus conflictos, miedos e incomprensiones. Es una comunidad de pecadores. La comunidad como tal, tiene también su pecado del que todos participamos. Desde el comienzo de la Eucaristía nos reconocemos necesitados del perdón de Dios y dejamos que el perdón entre dentro de nosotros y que corra como agua limpia entre todos perdonándonos unos a otros. La comunidad reunida es ya un sacramento de la fuerza unificadora del Reino que supera todos los mecanismos disgregadores de la sociedad, y todas las tendencias oscuras que se esconden dentro de nosotros, y nos llevan a encerrarnos para defender la comodidad de nuestro rincón.” Anhelemos este salto en la fe.
El torneo de Primera División, organizado por la Liga de Fútbol de Azul, afrontará mañana una jornada decisiva con la disputa de la duodécima fecha. La programación se adelantó por el Día de la Madre y tendrá varios encuentros importantes, tanto en la pelea por el liderazgo como en la lucha por ingresar a los cuartos de final.
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
16 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
15 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026
14 de octubre de 2026